Las ondas en casa

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Tras romperme el ligamento cruzado de la rodilla, pasé muchos meses llevando muletas y forzando la pierna buena, la izquierda.

Desde aquella operación en 2011, debido al sobre esfuerzo de mi pierna izquierda, mi muslo desarrolló una especie de bulto, grande como una galleta-maría en el cuádriceps, justo a la altura del bolsillo del pantalón donde el móvil se pasa las horas y las horas guardado al cabo del día.

Fue entonces cuando me di cuenta de lo expuestos que estamos a las ondas electromagnéticas que emiten los dispositivos inalámbricos. Raro será que me veas ahora con el móvil en el bolsillo izquierdo…

 

Ya puede venir el Papa a decirme lo contrario, estamos super-expuestos a lo que no se ve, en la calle, en el trabajo, allá por donde pisamos y lo peor de todo, es que lo tenemos hasta en casa y si no me crees, reflexiona un momento e intenta pensar en todo lo que tienes en casa que emite ondas electromagnéticas … veamos…

En casa tenemos LUZ, sí luz. La luz visible se considera una onda electromagnética comúnmente conocida como Rayos UV, empezamos bien, pero vamos a concentrarnos en los dispositivos.

Rúter WiFi, ¡PAM! Sólo éste, inunda la casa de unas ondas invisibles por las que se transmiten las señales. Recientemente, se ha categorizado a las redes inalámbricas dentro del mismo grupo que las ondas de televisión o de los teléfonos móviles. Curiosamente, parece que nadie es capaz de demostrar si estas ondas son perjudiciales para la salud. Los que me seguís habitualmente, ya sabéis que soy Mister prevención, no soy oncólogo, ni experto en la fusión de neutrinos, pero lo que sí sé es que, el amianto (uralita) o el PVC llegó un momento que estaban hasta en la sopa y no fue hasta pasados muchos que se descubrió lo nocivos que eran para la salud… déjame que dude si hoy día, tenemos o no, la tecnología suficiente para saber si las ondas wifi son o no cancerígenas.

Sin contar el microondas, ya que se supone que las ondas no salen del interior aunque los rusos prohibieron su uso durante más de quince años … blu,blu,blu…  supongo que ya sabéis que lo que se cocina en el microondas se considera comida nuclear, ahí lo dejo… además del rúter WiFi y las 5 o 6 otras señales WiFi inalámbricas que recibo de los vecinos, yo en casa también tengo, tres teléfonos móviles operativos, un par de teléfonos fijos inalámbricos, una Tablet, el porterillo inalámbrico para abrir la verja, el escucha del bebé, dos ordenadores portátiles, un coche y una moto teledirigidos o las llaves de los coches. Todo SIN CABLES, ondas y frecuencias invisibles hasta en la sopa, las cuales nos hacen creer que no son nocivas para la salud, pero …  ¿no te impone ni siquiera un poco?

 

PERO, ¿Y QUE LE HACEMOS?

 

Lo del casco forrado por dentro de papel Albal puede que funcione, pero tenemos muchas maneras de fácilmente, reducir drásticamente nuestra exposición a todas estas ondas electromagnéticas.

Alguno saltará con que podemos utilizar un inhibidor de frecuencias… digamos que es como matar moscar a cañonazos. Para inhibir la frecuencia del Wifi, utilizamos un “cacharro” que va a sobrecargar dicha onda para distorsionar la frecuencia, es decir, no se anula, sino que se hace más grande…

Ya lo hemos dicho varias veces. Boca cerrada, la mosca no entra. Corta el WiFi, programa tu rúter para que se corte cuando no lo necesites, mientras duermes. En mi casa, el WiFi ahora se corta a las 0:00 y se activa a las 8:00.

La tarjeta WiFi del móvil, el GPS, el bluetooth, los datos móviles, ¡Córtalos si no te hacen falta! Además de ganar en consumo de batería, tu móvil dejará de emitir toda esa cantidad de ondas.

¿sabías que tu rúter seguramente tenga la opción de reducir la cantidad de ondas electromagnéticas? En otras palabras, reducir la fuerza de tu WiFi y ajustarlo verdaderamente al perímetro de tu casa.

La opción del cable, pues es la recomendada. Aquello que puedas conectarlo por cable, mejor que mejor. En casa, tenemos tendencia a tener una mesita o un sitio donde siempre tenemos el ordenador. ¿por qué no tirar o hacer una instalación en condiciones de un cable de red para conectarte a tu rúter y así tener Internet? ¿Cuantos días de tu vida vas a vivir en tu casa? Pues ondas que no te llevas y, además, el vecino lo tendrá más difícil para ‘robarte’ el WiFi como te explicamos en uno de nuestros primeros posts WiFi Desconocido.

No quería despedirme sin una solución un poco surrealista pero que funciona sobre todo para aquellos que viven en pisos. La pintura ANTI-WIFI. Sí, se trata de una pintura para las paredes que lleva una serie de componentes metálicos que impiden que las ondas WIFI atraviesen los muros. Es decir, tu señal WiFi no saldrá de tu habitación o de tu casa, vale, pero tampoco te llegarán las señales WIFI de tus vecinos, o lo que es lo mismo menos ondas, menos riesgo. 😊

 

Para aquellos que nunca lo hayan visto, un día os mostraré la cantidad de cosas que se envían y se reciben al esnifar el tráfico de una red inalámbrica. Miles y miles de impulsos eléctricos que se envían a través de ondas invisibles en tan sólo unos minutos…

 

Pues nada, suena feo decirlo, pero sé de lo que vamos a palmar más de uno en el futuro tal es la cantidad de exposición que tenemos a lo que no se ve, pero que os aseguro que está ahí.

 

Otro día más, u otro día menos según se mire, os mando un abrazo fuerte, des Bizs y espero vuestros comentarios

DAG

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