Ciberacosados

CIBERACOSADOS

Todo empezó con una calada y ¡PAM!, fumador. Unas rayitas para envalentonarse una noche, y al tiempo vives obsesionado por salir del trabajo y fumarte un par de gramos de base. Unas cuantas apuestas sin importancia en Internet y de golpe, ludópata arruinado apostando hasta en la segunda división brasileña.

Tus primeros followers en Instagram y ya sólo vives por y para lucir cacha con tu personaje virtual. Empiezas a jugar a tu juego favorito online y años más tarde te conformas con dormir cuatro horas diarias para poder conciliar trabajo, familia y tu personaje de fantasía.

Todo gira alrededor del estado de ánimo, el placer, el bienestar, nuestra posición social, el querer destacar en el rebaño, los palos que te va dando la vida o simplemente la soledad o la evasión de nuestra realidad/rutina de todos los días.

Hace poco coincidí con un cirujano que no podía vivir sin su dosis de adrenalina que le produce saltar en paracaídas una vez por semana...

¿que tiene que ver todo esto con el tema de hoy?

 

Simplemente, todo lo que acabo de mencionar ha formado parte de mi vida. Ya sea personalmente, familia, amigos o conocidos. Es más, soy capaz de entender cómo la vida, que a veces te golpea muy fuerte, te hace llegar hasta esos extremos. Pero, ahora bien, (así me rengancho al tema de hoy), hay una adicción que, por mucho que alguien me lo explique, nunca me entrará en la cabeza:

¿cómo alguien puede llegar a abusar de un menor y hacer que esos abusos se transformen en su dosis de bienestar diaria?

Ciberacoso

No pretendo hablar del tema porque no soy ningún experto y como ya he dicho, soy incapaz de entender lo que pasa por la mente de esos desviados capaces de todo, no por satisfacerse sexualmente sino por sentirse superior, dominador y transformar su imaginación en realidad. Me paro aquí porque me hierve la sangre. Los consejos con respecto al tema se los dejo a psicólogos expertos.

 

Al final del post os dejaré un enlace a una historia real que pone los pelos de punta sin ni siquiera entrar en detalles (no apta para corazones sensibles)

 

Como siempre, mi único objetivo es concienciar al personal de la realidad en Internet. Los cientos de sitios que ofrecen pornografía infantil sin control o peor aún, miles de personas que pagan por ver vídeos de un derivado de la pornografía, el hurtcore, que no es otra cosa que abusar hasta extremos inimaginables de menores y cuando digo menores, incluimos la palabra bebés.

 

Esto es la PUTA PURA REALIDAD hoy día, cualquiera que busque en Internet, encuentra fácilmente.

 

Vuelvo a repetir que tengo poca idea, pero por lo poco que he leído, a veces todo empieza con tu hija adolescente chateando con lo que cree ser un famoso o un chico guapísimo del que se enamora virtualmente y no tiene reparo en, conociéndose solo a través de Internet, desnudarse sin pudor frente a una cámara y someterse a sus peticiones.

 

El famoso de turno o el niño guapísimo no es otro que un hijo de su madre, desviado mental, que después del primer video comprometido, la chantajea sin que sus padres se enteren. Un caso reciente y real, un británico, universitario, de 29 años con una vida normal, con una cara de pardillo que no puede con ella, pero que, un error, lo llevó a ser investigado y detenido.

El señor en cuestión, se declaró culpable de cientos de abusos y aberraciones que sobrepasan incluso lo vomitivo sólo con leer lo que hacía. Uno de los amos del hurtcore en el lado oscuro de Internet, que como bien dicen en este artículo los chicos de codigonuevo.com, un monstruo menos en lo profundo de la red.

 

Lamentablemente, no me atrevo a dar un consejo de cómo educar, analizar y descubrir si nuestros hijos están siendo embaucados o comienzan, inocentemente, a sobrepasar los límites...

 

Yo donde si puedo aportar valor es en cómo ciber-prevenir en nuestra casa este tipo de situaciones.

 

Partimos de la base de que nuestros hijos no nos van a decir si chatean con desconocidos, si comparten fotos pasadas de tono o si alguien les chantajea con publicar esas fotos. Aquellos que empezamos a fumar o nos codeábamos con lo ilegal en la adolescencia, sabemos bien que a nuestros padres no había que decirles ni MU.

 

Existen multitud de herramientas de control parental muy buenas y relativamente fáciles de utilizar como Kidlogger, SecureKids o Qustodio. Hace poco hicimos, para mí, la que considero la mejor de mis entradas en el Blog por descontado, https://demonito.com/proteccionmenores/ en la cual hablamos de manera generalizada sobre cómo proteger a nuestros niños.

 

Dicho esto (por añadir un toque de humor al tema), no quería dejar pasar la oportunidad de explicar el método de control parental del Sniper.

 

Todavía recuerdo estar de botellón con 14 o 15 años y sentir siempre la presencia de la madre de uno de los de mi grupo que creíamos que nos seguía, a las tantas, allí escondida, agazapada, pendiente de lo que hacía o dejaba de hacer su hijo... la apodamos “el francotirador”.

 

Cuando llegamos a padres

 

Una vez padres, somos capaces de todo por proteger a los nuestros. No pretendo incitar al esclavismo o el sobre-proteccionismo, pero... supongamos que tu hij@ se pasa las horas colgado en Internet y tú, iluso de ti, no te enteras de la mitad... veamos... el ordenador que utiliza tu hijo... ¿de quién es? ... ¿tuyo? ¿Hackearte a ti mismo sería delito? ¿Hasta dónde somos capaces de llegar por nuestros hijos? ¿Indagaríais en su intimidad si sospecháis algo raro? ¿Tu hijo se comporta de manera extraña y se pasa las horas muertas en Internet? ¿tu hijo está siendo acosado? ¿y si fuese él, el acosador?

 

Los lectores “hijos” no lo entenderán, pero aquellos que somos padres...

 

Ejemplillo, ¿que dirías sin con un simple programa pudieses recuperar las contraseñas de tu hijo? ¿Dormirías más tranquilo si conocieses las páginas web a las que accede?

 

Los extremos nunca son buenos, pero a veces pienso que son necesarios. Yo sigo erre que erre intentando mostrar la realidad de lo que circula o lo que se ve a diario en Internet. Cómo veis, no pretendo casi nunca entrar en lo técnico, en los detalles. Mi objetivo es crear simple y llanamente miedo. Miedo y concienciación, de manera que abráis los ojos y os afrontéis a la realidad en Internet y le pongáis freno mediante la ciberprevención.

 

Una noche más, y van unas cuantas, me despido desde la France dándole vueltas a todo lo que he visto y leído esta semana como parte de la investigación para el post y pensando, como padre, en el futuro de mis hijos y en que YO sí que sería capaz de todo por su bienestar y su protección en Internet.

 

P.S. Si quieres colaborar con nosotros y aportar tu opinión y tu experiencia, sigue abierto el plazo para entrar en el grupo de trabajo de fb “losdeMonitos”. Construyamos entre todos una ciber sociedad mejor y más fuerte.

 

Un voltoire muy aurevaire para todos, DAG

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